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En voz alta
Estudio de un invierno está compuesto por dos piezas instrumentales —Umbra y Penumbra— que exploran, a través del sonido, la relación entre sombra y luz, presencia y ocultamiento, interioridad y tránsito. En Umbra, las frecuencias graves y los sonidos sintéticos se despliegan hasta llegar al silencio, entendiendo la oscuridad no como cierre, sino como un lugar de vulnerabilidad y potencia. Penumbra, en cambio, habita la zona intermedia: una escucha donde las frecuencias se rozan, se afectan y generan movimiento, como si los opuestos aprendieran a sostenerse.
Te invitamos a escuchar estas piezas después de leer, sin prisa, dejando que el sonido acompañe lo que aún permanece abierto. Porque este libro no termina aquí: se queda vibrando.
En Editorial Graviola creemos que un libro debe ir más allá del punto final.
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